En una respuesta inmediata ante las recientes condiciones climáticas, la Municipalidad de Merlo puso en marcha un operativo de limpieza y mantenimiento hidráulico sin precedentes. Con cuadrillas desplegadas en puntos estratégicos, el objetivo es claro: garantizar que el sistema de drenaje funcione al 100% y proteger la tranquilidad de las familias merlenses.
Un despliegue por todo el distrito
Los equipos de servicios públicos han reforzado las tareas diarias que incluyen:
- Limpieza de sumideros y alcantarillas: Remoción de sedimentos para permitir el flujo libre del agua.
- Saneamiento de zanjas y cordones: Crucial para evitar acumulaciones en las zonas periféricas.
- Monitoreo preventivo: Guardias activas que intervienen en los puntos críticos identificados por los vecinos.
“La prioridad de la gestión es la prevención. No se trata solo de reaccionar ante la lluvia, sino de mantener la infraestructura en condiciones óptimas los 365 días del año”, señalaron fuentes municipales durante las recorridas por los barrios.
El compromiso ciudadano: La pieza clave
Desde el municipio destacan que, si bien el esfuerzo estatal es masivo, el éxito del plan depende también del comportamiento vecinal. Para evitar anegamientos innecesarios, se solicita encarecidamente:
- No arrojar residuos en la vía pública, ya que las bolsas de plástico son la principal causa de obstrucción en las bocas de tormenta.
- Respetar los horarios de recolección de residuos.
- Mantener los frentes de las casas limpios de restos de poda o escombros.
Gracias a este refuerzo en los operativos, Merlo logra agilizar el drenaje del agua de manera eficiente, minimizando los riesgos de anegamiento y reafirmando el compromiso de una gestión presente en cada calle del partido.






