En un despliegue sin precedentes, el Gobierno del Pueblo de Merlo cumplió su promesa. A menos de un mes del siniestro en el depósito clandestino, las familias damnificadas comenzaron a recibir sus nuevos hogares y asistencia integral.
Justicia Social en acción
Lo que pudo ser una tragedia olvidada se transformó en un ejemplo de gestión y presencia estatal. La Municipalidad de Merlo inició oficialmente la entrega e instalación de casas prefabricadas para los vecinos de Mariano Acosta que perdieron absolutamente todo en la explosión del depósito clandestino de garrafas.
No se trata solo de techos; se trata de devolverle la dignidad a las 23 familias que, desde el minuto uno, recibieron el acompañamiento del Intendente y su equipo de trabajo.
Un despliegue integral: Más que ladrillos
La asistencia no se limitó a la obra pública. El municipio montó un operativo cerrojo para garantizar que a ningún vecino le falte nada:
- Viviendas nuevas: 6 casas prefabricadas totalmente equipadas.
- Reconstrucción: Entrega de chapas, tirantes y materiales de construcción para hogares con daños parciales.
- Contención humana: Asistencia social, psicológica y entrega constante de alimentos y artículos de primera necesidad.
- Logística: Reubicación estratégica de las familias para garantizar su seguridad inmediata.
“Desde el primer momento estuvimos presentes”
El Subsecretario de Políticas Sociales, Fabio Quiroga, destacó la rapidez del operativo:
“Hubo seis casas que se perdieron en su totalidad y otras dos que debieron demolerse. Nuestra prioridad fue la reubicación inmediata y hoy ya estamos en la etapa de restituir las viviendas. No es solo gestión, es compromiso con el vecino”.
El funcionario subrayó además que este logro es fruto del trabajo articulado entre la Policía, Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y las Secretarías de Delegaciones, Desarrollo Social y Salud Mental.
Gestión Merlo: Un Estado presente
Este operativo conjunto, que involucra a la Secretaría de Desarrollo e Integración Social junto con Tránsito y Defensa Civil, demuestra que en Merlo la prioridad es la gente. Mientras otros miran para otro lado, el Gobierno del Pueblo de Merlo transforma el dolor en soluciones concretas.


